Todo lo que necesitas saber sobre el Bitcoin y la minería

miguepr

El Boss
Quiero que todos entiendan qué es el Bitcoin, no en el aspecto técnico, sino cómo esta tecnología funciona en la práctica, y por qué las personas están hablando tanto de esta criptomoneda.

¿Qué es el Bitcoin?


El Bitcoin es una moneda, así como el euro o el dólar, pero muy diferente a los ejemplos citados. El primer motivo es que no es posible encontrar un Bitcoin en el bolsillo del pantalón ni en una billetera. El Bitcoin no existe físicamente, es totalmente algo virtual.

El otro motivo es que su emisión no es controlada por un banco central. Es producida de forma descentralizada por miles de ordenadores, mantenidos por personas que "prestan" la capacidad de sus máquinas para crear Bitcoins y registrar todas las transacciones realizadas.

En el proceso de nacimiento de un Bitcoin, llamado "minería", los equipos conectados a la red compiten entre sí en la resolución de problemas matemáticos. Quien gana, recibe un bloque de la moneda.

El nivel de dificultad de los retos es fijado por la red para que el dinero crezca dentro de una banda limitada, que es de hasta 21 millones de unidades hasta el año 2140. Este límite fue establecido por el creador de la moneda, un desarrollador misterioso llamado Satoshi Nakamoto. De vez en cuando, también se reduce el valor de la recompensa de los "mineros".

Cuando la moneda fue creada en 2009, cualquier persona con el software podía minar, a condición de que estuviera dispuesta a dejar el ordenador encendido durante días y noches. Con el aumento del número de interesados, la tarea de fabricar Bitcoins se quedó solo con quienes tenían súper máquinas. La controversia aumentó tanto que han surgido hasta equipos con hardware dedicado a la tarea, como el Avalon ASIC.

Además de la minería, es posible poseer Bitcoins mediante la compra de unidades en las casas de cambio específicas o aceptando la criptomoneda al vender un producto o servicio. Las monedas virtuales son guardadas en una especie de monedero, creado cuando el usuario se registra en el software.

Después del registro, la persona recibe un código de letras y números, llamado "dirección", utilizado en las transacciones. Cuando quiere comprar un juego, por ejemplo, debe proporcionar al vendedor tal dirección. Las identidades del comprador y del vendedor se mantienen en el anonimato, pero la transacción queda registrada en el sistema de forma pública. La compra no se puede deshacer.

Con Bitcoins es posible contratar servicios o adquirir cosas en todo el mundo. El número de empresas que aceptan Bitcoins todavía es pequeño, pero varios países, como Rusia, ya se encuentran avanzando para regular la moneda. En abril de este año, Japón comenzó a aceptar Bitcoins como medio legal de pago. Lo esperado es que aproximadamente unos 300 mil establecimientos en Japón acepten, al final de 2017, este tipo de dinero.

El valor del Bitcoin sigue las reglas de mercado, o sea, cuanto mayor es la demanda, mayor es la cotización. Históricamente, la moneda virtual presenta una alta volatilidad. En 2014, sufrió una fuerte devaluación, pero retomó su popularidad en los años siguientes.

En los primeros cinco meses de 2017, el interés por el Bitcoin explotó. El día 1° de enero, la moneda era negociada a poco más de mil dólares. En el final de mayo, valía más de 2.400 dólares.

Los entusiastas de la moneda dicen que el movimiento de alta debe continuar con el interés de nuevos adeptos y la mayor aceptación. Los críticos afirman que la moneda vive una burbuja similar a la Crisis de los Tulipanes del siglo XVII y que estaría a punto de estallar.

El Bitcoin es un protocolo
El Bitcoin es un sistema de comunicación que funciona a través de internet. En la ciencia de la computación la gente llama a estos sistemas “protocolos”. Por ejemplo, puedes acceder a cualquier página de la web, tanto desde tu teléfono celular, como del ordenador de casa o de tu trabajo, no importa el país en el que el sitio web esté alojado.

Esto es porque el protocolo que los servidores utilizan para hacer los sitios web y el que utilizan los navegadores para mostrar los sitios es el mismo. Los protocolos funcionan como lenguas universales, que permiten que varios equipos diferentes de internet puedan comunicarse para realizar diferentes tareas específicas.

Otro ejemplo de protocolo famoso es el correo electrónico: no importa el cliente de correo electrónico que utilices, si eres usuario de Gmail, Hotmail, o el e-mail de tu empresa, tu correo electrónico llegará a cualquier buzón de correos del mundo. Esto solo es posible porque los servidores de correo electrónico esparcidos por internet “hablan” el mismo protocolo de correo electrónico.

Los protocolos para acceder a páginas de internet y para enviar correo electrónico funcionan en modo cliente-servidor: el cliente que se comunica con un servidor (por ejemplo, servidores de Gmail).

Existen protocolos que no hacen esta distinción: todo cliente es un servidor. Estos protocolos son llamados ‘peer-to-peer’, o p2p. Un ejemplo es el protocolo Bittorrent, que es utilizado para compartir archivos. Para las autoridades, es fácil conseguir dar de baja un sitio web específico (solo tienen que mandar a dar de baja el servidor responsable de la web), pero es muy difícil de interferir con el funcionamiento de un protocolo p2p, ya que no hay ningún servidor central que ellos puedan mandar a anular.

Es justamente por este motivo que el protocolo Bittorrent es utilizado para el intercambio de música, películas y series: los titulares de derechos de autor pueden llorar y quejarse ante las autoridades, pero no tienen manera de impedir el funcionamiento de un protocolo p2p.

El Bitcoin es un protocolo también, y un protocolo p2p, de esos que no puede ser dado de baja por las autoridades de diversos países. No existe un servidor central responsable del Bitcoin: todos los participantes del protocolo Bitcoin son al mismo tiempo clientes y servidores de dicho sistema.

De la misma forma que no existe una empresa responsable del servicio de e-mail, no existe una empresa responsable del Bitcoin. Es solo un protocolo de comunicación.

Para qué sirve el Bitcoin
Cada protocolo tiene una utilidad: el correo electrónico sirve para enviar mensajes digitales, la web sirve para que la gente navegue por internet, Bittorrent sirve para bajar nuestras series de TV y archivos públicos. ¿Y para qué sirve el Bitcoin?

El protocolo Bitcoin define una unidad digital, llamada ‘bitcoin’, y el protocolo hace tres cosas con esos bitcoins:

  1. Recordar que determinadas claves digitales tienen un valor en Bitcoin asociado a ellas.
  2. Permitir la transferencia de valores en Bitcoin de una clave digital a otra.
  3. Generar valores en Bitcoin y distribuirlos entre las claves digitales de sus usuarios.
¿Cómo se almacenan los Bitcoins?
Si no existe un punto central para controlar el Bitcoin, ¿quién guarda la base de datos con la información de la clave digital asociada a un Bitcoin? ¿Quién es el responsable de actualizar esta base de datos a medida que son hechas las transacciones? ¿Quién es el responsable de comprobar si las transacciones no son fraudulentas, y que el dinero no está apareciendo de la nada?

La respuesta es simple: todo el mundo. Todo usuario de Bitcoin, al utilizar algún software con el protocolo de Bitcoin, hace la conexión a numerosos otros usuarios del protocolo mediante internet. Cuando en un primer momento el usuario ingresa en el servicio, descarga una copia completa de la base de datos proporcionada por otros usuarios de la red Bitcoin, que incluye todas y cada una de las claves digitales que tienen propiedad sobre algún valor en Bitcoin.

Esto significa que una persona que tiene Bitcoins no almacena el bitcoin en sí, sino una clave digital, de la que todo el mundo está de acuerdo en que tiene autoridad sobre un determinado valor en Bitcoin.

La información sobre las transacciones pasan de un usuario de Bitcoin a otro, de manera descentralizada.

El punto importante a capturar es que todos los usuarios de Bitcoin deben poseer una copia de la base de datos completa.

Por lo tanto, un usuario de Bitcoin está siempre conectado a otros pares, enviando y recibiendo novedades acerca de las transacciones que están siendo llevadas a cabo.

¿Cómo se transfieren los Bitcoins?
La clave digital consta de la clave privada y la clave pública. Esta última se genera a partir de la clave privada, y puedes informar de ella a todo el mundo. La clave privada es un secreto que solo el poseedor de dicha clave sabe.

En este punto, podemos hacer una equiparación: es como si tu clave pública representara tu dirección de email, o sea, vas a poder mostrarla a cualquier persona. Tu clave privada sería la contraseña de tu casilla de correo: solo tú debes saberla.

De esta manera, informas tu clave pública a quien quiere hablar contigo, pero mantienes tu clave privada en secreto.

Así como solo quien tiene la contraseña de un cierto correo electrónico puede enviar mensajes a través de esta dirección de correo electrónico, también solo quien conoce la clave privada (el monedero) relativa a una clave pública (una dirección) puede firmar mensajes digitales creados con esta dirección.

El protocolo Bitcoin guarda cuántos Bitcoins tiene cada dirección. Solo el titular del monedero relativo a esta dirección puede firmar descargas digitales de Bitcoins de una dirección a otra.

Es así cómo son transferidos los Bitcoins: se crea un mensaje digital originario de la dirección que tiene algún Bitcoin, pasándolo a otra dirección. El mensaje tiene que tener una firma digital válida, y solo es capaz de generar esta firma el poseedor de la clave privada (monedero) asociada a la clave pública (dirección).

El creador del mensaje de transacción luego lo transfiere a otros usuarios de Bitcoin, y cada uno pasa el mensaje a otros usuarios. De este modo, en apenas unos segundos después de la transmisión del mensaje del autor, todos los participantes del mundo Bitcoin saben que se produjo dicha transacción.

Cuando un usuario de Bitcoin recibe un mensaje digital que contiene una transacción, primero comprueba si la transacción es válida (firma digital y transferencia de Bitcoins que, de acuerdo con la base de datos local, realmente son propiedad de la dirección de origen). Solo si el mensaje es válido la transmite a sus pares y actualiza su base de datos interna, mediante la aplicación de la transferencia.

Si un participante trata de cambiar una transacción, por ejemplo, poniendo su dirección en lugar del que está recibiendo los Bitcoins, y trata de transmitir esa transacción forjada, la firma digital deja de ser válida.

Si cualquier pedacito de la transacción original cambia, la firma digital ya deja de ser válida. Otros participantes descartarán todas las transacciones que no sean válidas. Esto es, las transacciones que no son hechas por el verdadero dueño del monedero en cuestión son eliminadas, no importa quién sea.

Este monedero (clave privada) es simplemente un número muy largo, que es un secreto que solo el titular del mismo conoce.

Quien conoce el número tiene acceso total al monedero. Este número es inmenso: puede llegar a tener más de 70 dígitos.

La clave pública, o dirección, también es un número que se genera a partir de la clave privada (monedero), de forma que cada dirección tiene un monedero asociada a esta. En el protocolo de Bitcoin, este número es transformado al formato de texto, como por ejemplo el siguiente:

1G2ompg3Pg4HMVRTvKh9jW3po93XuUwMtc
La persona solo necesita de ese texto-dirección para enviar Bitcoins al titular de la misma.

Para facilitar su lectura, las direcciones son a menudo representadas mediante códigos QR. Entonces la dirección puede ser una secuencia horrible de caracteres aleatorios, pero no te preocupes que no será necesario memorizarla. Puedes copiarla y pegarla o simplemente escanear el código QR.

Entonces, para tener una dirección Bitcoin segura, solo tienes que elegir una clave privada, que será tu monedero, lo que no es más que un número al azar, y generar la clave pública equivalente, que es tu dirección Bitcoin. Manteniendo tu monedero seguro, ya puedes empezar a recibir Bitcoins en tu dirección Bitcoin.

No tienes que registrarte en ninguna empresa, proporcionar documentos, firmar contratos inmensos ni nada de eso.

Cualquier persona en el mundo en cualquier país con acceso a internet puede descargar un programa capaz de conectarse a la red Bitcoin, generar una dirección Bitcoin y empezar a participar en la red, sin pedir permiso a nadie.

¿Cómo se crean los Bitcoins?


La generación de Bitcoins necesita mucho trabajo, y esto provoca que la falsificación del mismo sea prácticamente imposible, por lo tanto, conteniendo mucha más seguridad que todas las monedas físicas del mundo.

Existe una forma, y solo una, de generar Bitcoins: ayudar con la seguridad de la red para evitar los dobles gastos. Para evitar los dobles gastos, las transacciones necesitan la validación de ciertos usuarios especiales de la red, a los que se conoce como “mineros”.

Estos usuarios trabajan con un archivo que refleja todas las transacciones hechas últimamente y que aún no han sido validadas. El papel de los mineros es encontrar una clave de validación de cifrado para este archivo, que solo puede ser encontrada a través de miles de millones de intentos y errores. Es caro encontrar esta clave, ya que el minero gasta energía eléctrica y recursos informáticos.

Cuando algún minero encuentra la clave de validación, se publica este archivo con la clave, llamándolo “bloque”, para todos los participantes del protocolo conectados.

El bloque no puede contener ninguna transacción de doble gasto. Para ello, el minero decide qué transacciones se van a incluir en el bloque. Si el minero publica un bloque con alguna transacción no válida o de un doble gasto, el bloque no sería válido, y por lo tanto, sería rechazada por los otros participantes de Bitcoin.

Igualmente, si al recibir el paquete, un participante intentara alterarlo, eliminando una transacción, por ejemplo, la clave de validación del bloque dejaría de ser válida, y el bloque pasaría a ser rechazado.

La dificultad de encontrar la clave de validación para un bloque varía de acuerdo con el número de personas generando bloques. Cuanto más gente esté tratando de generar bloques, más difícil se hará. El objetivo es que, en promedio, todo minero pueda producir un bloque válido cada 10 minutos.

La seguridad de un bloque aumenta cuando otro bloque es publicado enfrente suyo, de forma que cuando otros 6 bloques son publicados enfrente del bloque que contiene la transacción, la probabilidad de que la cadena de bloques se revierta, anulando la transacción, es nula.

Por lo tanto, esta transacción se considerará definitivamente confirmada e irreversible después de 6 confirmaciones, o después de que 6 bloques confirmando la transacción sean publicados por los mineros.

Para conseguir evitar la validación de las transacciones, los usuarios maliciosos tienen que tener más capacidad informática que todos los mineros. Y hoy en día, el conjunto de todos los mineros del protocolo Bitcoin forma, de lejos, el equipo distribuido más poderoso del mundo. Ningún gobierno o entidad privada conseguiría reunir el poder informático suficiente como para rivalizar con el conjunto de todos los mineros. Y es justamente esto lo que garantiza la seguridad del Bitcoin en contra de los ataques.

Cada vez que un minero es capaz de calcular la clave de la validación del bloque, obtiene una recompensa. Además de las transacciones que el minero incluyó en el bloque, se debe incluir una transacción extra especial, transfiriendo Bitcoins recién creados de la nada a la dirección del minero. Es así cómo se crean los Bitcoins: a cada nuevo bloque, el minero autor del bloque recibe una recompensa en Bitcoin.

La cantidad de Bitcoins como recompensa es fija. En principio, el autor de cada bloque recibía 50 Bitcoins por su trabajo. Después, la recompensa cayó a la mitad: hoy, el creador de los bloques puede generar 25 Bitcoins.

Si algún minero publica un bloque de 50 Bitcoins, en lugar de 25, el bloque será rechazado por los otros usuarios. Y de aquí a algunos años, la recompensa descenderá a 12.5 Bitcoins por bloque, y así de manera sucesiva, hasta que en un par de años, todos los 21 millones de Bitcoins estarán ya creados, sin lugar para otros.

Por este motivo, el Bitcoin es visto como una especie de oro digital: es escaso y solo existirá una cantidad limitada de los mismos.

El software de referencia de Bitcoin es de código abierto y puede ser examinado por cualquier persona. Cualquiera también puede cambiar el código de la aplicación Bitcoin de referencia. Además, se pueden proponer mejoras para el protocolo, que después de haber sido aprobadas por los desarrolladores más activos últimamente son votadas por los mineros a través del propio protocolo Bitcoin. El voto de la mayoría de los mineros es el que decide qué cambio puede entrar en el protocolo o no.

Sobre los mineros

Además de los Bitcoins generados, el minero acumula todos los Bitcoins dejados como “propina” en las transacciones para sí mismo. Hoy en día, la cantidad de propina que se encuentra en cada bloque es muy pequeña, ya que cada transacción generalmente deja solo unas fracciones de centavo para el minero.

Pero en un futuro o un par de décadas, cuando el Bitcoin sea muy utilizado, la suma de las tasas de transacción de todos los usuarios será más que suficiente para motivar a los mineros a seguir trabajando y mantener la red segura.

Bitcoins suficientes para todo el mundo
Sí. Cada Bitcoin se puede dividir* en hasta 8 decimales**, o en 100 millones de unidades menores. Serán generados 21 millones de Bitcoins. Esto nos da un gran número de unidades mínimas de Bitcoin. Y, por si faltara, el protocolo puede ser actualizado para trabajar con fracciones aún menores de Bitcoin.

Qué sucede con el monedero si pierdes el PC o móvil
En este caso, los Bitcoins están perdidos para siempre. No hay posibilidad informática que permita recuperar una clave privada a partir de una clave pública.

Por ello es imprescindible que el usuario de Bitcoin guarde una copia de seguridad de su monedero protegido por contraseña en algún lugar. La mayoría de los software de Bitcoin hacen esto automáticamente.

La evolución de la minería de Bitcoins
En el pasado (2009) era posible la minería de Bitcoins con un ordenador de mesa. El protocolo se fue popularizando, y con más mineros la dificultad aumentó.

Inventaron una nueva forma de minería de Bitcoins usando placas de vídeos normalmente utilizadas para representar gráficos súper realistas de juegos. Esto hizo que la dificultad subiera tanto, que quedó impracticable minar con equipos de escritorio.

Después de eso, inventaron la minería a través de hardware de prueba industrial, que gastaba mucha menos energía y era mucho más rápida.

La dificultad dio otro salto, sacando a los mineros que utilizaban placa de vídeo ineficientes. A continuación, inventaron la minería a través de ASICS, que son chips de procesadores especializados en los cálculos necesarios para la minería, aún más eficientes.

Por qué el precio del Bitcoin varía tanto
Por dos razones: la especulación y la valorización de la moneda. A medida que más personas utilizan el Bitcoin para vender bienes y servicios, es más valioso. Y además, los especuladores creen que el valor de la moneda va a aumentar, por lo que compran y venden grandes cantidades. Los mercados de compra y venta de Bitcoin también suelen tener una comisión mucho menor que el de otros mercados, lo que es muy atractivo para los operadores y daytraders especuladores.

Qué garantiza la seguridad de los bloques de transacción
Cada bloque tiene una referencia clave de validación del bloque anterior, con excepción, obviamente, del primer bloque, publicado por el creador del Bitcoin en 2009. Los bloques forman, por tanto, una secuencia. Esta secuencia de bloques es llamada “blockchain”, o cadena de bloques.

Esta cadena de bloques es toda validada por las claves de validación de los bloques. Si intentas cambiar alguna cosa en un bloque antiguo, la clave de validación de este bloque cambia, y el bloque que está enfrente deja de ser válido, ya que incluye una referencia a la clave de validación del bloque anterior. Esto genera un efecto en cascada que requiere que todos los bloques de la parte delantera del bloque modificado tengan sus claves de validación recalculadas.

Como hay muchos mineros, ninguna persona puede generar las claves de validación más rápido que los mineros de todos en conjunto. Cuando el estafador termina de calcular las claves de los bloques que intentó defraudar, los mineros ya van a haber producido más bloques, de forma que el estafador siempre va a estar detrás de los mineros en la producción de bloques inválidos.

Resumen
La historia dejó demostrado que las dos únicas cosas necesarias para que algo tenga valor para que se utilice como medio de intercambio es que sea escaso y al mismo tiempo divisible en partes más pequeñas.

Como vimos, el Bitcoin cumple esto, y además tiene gran cantidad de ventajas en relación a otras monedas existentes. Voy a hablar de las más impactantes:

  1. Transferencia global, instantáneo, casi de forma gratuita, a través de internet.
  2. No hay necesidad de cuentas bancarias. Solo se necesita un smartphone para poder usar el Bitcoin.
  3. Costo mínimo de la transacción. Y no importa si estás transfiriendo Bitcoins para comprar una taza de café o un yate, el impacto de la transacción en el protocolo es el mismo, por lo tanto la microtarifa de transacción también es la misma.
  4. Transferencias sin riesgo de fraude. Es matemáticamente imposible defraudar a los Bitcoins. Una vez que una transacción recibe 6 confirmaciones, lo que tarda una hora, es imposible revertirla. En cambio, las transacciones de tarjeta de crédito llevan hasta 90 o 120 días para ser irreversibles.
  5. Con los Bitcoins, gastar más para tener un intermediador garantizando la seguridad del comprador es opcional. Esto permite que las negociaciones por internet sucedan sin intermediaciones de administradoras de banco o tarjetas.
  6. Nadie puede confiscar o inmovilizar tu dinero. Ningún juez puede ordenar que la matemática deje de funcionar.
  7. Es posible programar funciones especiales en las transacciones de Bitcoin.
Lo mismo que sucedió cuando surgió internet, está sucediendo ahora con los Bitcoins. Esta criptomoneda permite cosas nuevas, que no son posibles con el sistema financiero global actual.

Por la dificultad de uso y baja adopción, muchos creen que el Bitcoin es una burbuja, o una fiebre pasajera. Incluso hay desinformados que, no entendiendo cómo funciona la tecnología, afirman que es una pirámide financiera.

La mayoría de las mentes brillantes del mundo no estuvo de acuerdo, al darse cuenta de que la facilidad de uso y la adopción son ganancias graduales de cualquier nueva tecnología.

No se sabe si el Bitcoin es el protocolo que llegó para quedarse, pero todos están de acuerdo en que las criptomonedas van a conquistar el mundo. Y a medida que pasa el tiempo, el Bitcoin es cada día más utilizado, ganando fuerza y credibilidad. Teniendo en cuenta esto, me parece difícil que algún otro protocolo de moneda electrónica pueda rivalizar con el Bitcoin en la actualidad, excepto Ethereum.
 
Arriba